PIA SÁNCHEZ
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Aproximación al origen
Dijeron los discípulos a Jesús:
«Dinos cómo va a ser nuestro fin».
Jesús dijo:
«¿Es que ya habéis descubierto el principio
para preguntaros por el fin?
Sabed que donde está el principio, allí estará también el fin.
Dichoso aquel que se encuentra en el principio:
él conocerá el fin y no gustará la muerte».
Evangelio de Tomás
De cualquier libro se puede decir que tiene muchas lecturas, tantas como lectores, pues una cosa es lo que el autor escribe y otra lo que el lector lee. Aproximación al origen le da a esta aseveración una nueva perspectiva, adentrarse en él es decidir caminar una senda muy individual cuya trayectoria no está dictada por el autor, sino que se va haciendo a medida que la andamos.
¿A qué origen se refiere Pániker? ¿De qué ambigüedad nos está hablando? ¿Cómo define la fisura a la que tanto apunta? Preguntas que nos vamos haciendo a medida que recorremos las páginas de su libro, preguntas cuyas respuestas Pániker, a lo más, insinúa, pero nunca da. Como buen maestro desea que seamos nosotros quienes las desvelemos. Por ello, lo que hoy vengo a decir tan sólo marca mi senda personal, la que yo caminé siguiendo estas páginas y que será, inevitablemente, distinta a la tuya, amigo lector.
adentrarse en Aproximación al origen es decidir caminar una senda muy individual cuya trayectoria no está dictada por el autor, sino que se va haciendo a medida que la andamos.
Lo místico es el mero acto de estar aquí, ahora, completo en sí mismo, deshecho ese perpetuo tic que tenemos de ir a buscar la realidad en otra parte: proyectos, planes o nostalgias. Es mucho menos el resultado de una iniciación esotérica (…) que el descubrimiento de un “nuevo continente”: precisamente lo transhistórico, el presente.
Lo cual no conduce a suspender la vida sino a vivirla de otro modo, desde la más honda libertad a la que tiene acceso el hombre. El acceso a esta libertad no es el resultado de un proceso penosísimo de aprendizaje, sino más bien de lo contrario: un súbito desaprendizaje, eliminación de mediaciones, mecanismos de defensa, interpretaciones, teorías, adherencias. (…) esa liberación o salud es algo que cada cual ha de encontrar por sí mismo y al margen de toda enseñanza.
Me he mirado al espejo, a los ojos. He intentado penetrar en el intríngulis de mi perplejidad, en el abismo de la auto conciencia. Los mecanismos de seguridad del lenguaje se dispararon automáticamente. He tenido que dirigirme la palabra a mí mismo, como si yo fuera otro. Incluso en soledad, he tenido que remedar la comunicación con algún otro porque la soledad absoluta carece de “sentido”. Pensar es entrar en el circuito comunicacional. Fuera del circuito comunicacional no hay nada. Nada que tenga “sentido”. Ahora bien; esta nada es lo que “realmente” importa.
en el comienzo sólo había unidad, por ello, para que fuéramos creados, debió ocurrir un desprendimiento.
Tropecé por primera vez con las líneas que abren esta cita de Pániker en un hermoso y muy particular libro de Rafael Cadenas: Apuntes sobre San Juan de la Cruz y la mística. Impactada por las palabras del filósofo que citaba el laureado poeta venezolano decidí ilusionada buscar su fuente, pero la lectura de Aproximación al origen no fue sencilla.
En su texto se entremezclan filosofía, misticismo, historia, física, matemática… (Pániker además de filósofo era ingeniero), lo cual hace de esta una lectura compleja; ni siquiera mi propio título de ingeniera me ha salvado de lo complicada que ha sido la travesía. Pero la lucha no fue en vano, pues lo que mi mente no pudo solventar, lo solventó el espíritu.
En su libro, Pániker nos habla del origen afirmando que en el comienzo sólo había unidad, por ello, para que fuéramos creados, debió ocurrir un desprendimiento. Este desprendimiento provocó una fisura que acompaña hoy día permanentemente al sujeto y con la cual le cuesta vivir pues genera en él angustia (la angustia existencial). La manera que tiene el sujeto de cubrir esa angustiante fisura es con el logos (la palabra humana, el conocimiento humano), por ello ese afán nuestro de conocer y comprender, cuyos frutos han sido el símbolo, el lenguaje, la mitología, la filosofía.
Pániker viene a plantearnos una alternativa que consiste en olvidarse del logos y aproximarse al origen, volver a él.
Para el filósofo español, la creación de ese logos es la manera que tiene el sujeto (particularmente el de occidente) de sobreponerse a la angustia que es la existencia de la fisura. Así, con el lenguaje, con el conocimiento, intenta remediarla. Pero cada intento acaba expandiéndola aún más, y el sujeto, sin detenerse a considerar lo contraproducente de su esfuerzo, persiste en su empeño inútil.
Pániker viene a plantearnos una alternativa que consiste en olvidarse del logos y aproximarse al origen, volver a él. El problema con esta respuesta es que el sujeto será entonces expuesto a la ambigüedad, porque en el origen está la nada y acercarse a ella significará inevitablemente mirar de cerca a la ambigüedad y aprender a convivir con ella. Pero la ambigüedad no nos gusta, queremos a toda costa la certeza, por ello aproximarse al origen también tiene sus riesgos, a los cuales el sujeto ha rehuido, cayendo en la espiral absurda, en el círculo vicioso que son la fisura y el logos.
Pániker no nos deja colgando de este abismo, viene también a ofrecer una salida:
Lo místico es la contrapartida de la lucidez crítica, aunque generalmente se le confunda con sus peores substitutivos: fe dogmática, fanatismo, exaltación del sentimiento por encima de la razón, etcétera. Lo místico surge cuando descodificamos la conciencia y liberamos la percepción de todo código previo. Es cuando descubrimos que todo conocimiento es sólo un juego de adaptaciones entre organismo y medio ambiente que se ilumina críticamente la realidad.
Lo místico no comporta ninguna doctrina; no tiene que ver con ninguna teología. Lo místico es, más bien, lo que le queda a la experiencia una vez que se ha liberado de teorías, códigos, defensas, presupuestos. Lo místico (…) se encuentra en la repentina “libertad”, en la superación de los mecanismos de defensa, en el desprendimiento de todo símbolo interpuesto, comenzando por el símbolo del yo.
Pániker sueña en sujetos y civilizaciones nuevas que inevitablemente surgirán de nosotros y quiere invitarnos a parirlas, a comenzar ya la labor de parto
Aproximación al origen no fue escrito como un libro que viene a dar respuestas, recuerdo cuánto me sorprendió que de sus 350 páginas Pániker sólo le dedicara un puñado de ellas al tema de lo místico, aunque es este el que plantea como solución a nuestro dilema. Pero en cierta manera esto habla mucho del autor y de cuánto alcanza a discernir la imposible tarea que es nombrar lo inefable. Sabedor de que, ante ello, sólo podría balbucear, el filósofo se retira para dejar que sea cada uno quien, experimentalmente, intente comprenderlo.
Pero no se puede negar que Aproximación al origen es una convocatoria al cambio. Pániker sueña en sujetos y civilizaciones nuevas que inevitablemente surgirán de nosotros y quiere invitarnos a parirlas, a comenzar ya la labor de parto, a no dejarlo para generaciones futuras. Pániker sueña (ve) a ese nuevo sujeto que caminará la tierra de la mano de la ambigüedad y siempre con la vista puesta en el origen.
Aproximación al origen
Salvador Pániker
Editorial Kairós
Barcelona, 2016